Medicina Psicosomática

El ser humano es un ente bio-psico-socio-espiritual, tiene cuatro dimensiones indisolubles.

Somos cuerpo con una dimensión biológica, traemos una carga genética que vamos modulando y cambiando en su expresión según la vida que vayamos viviendo.Ya sabemos que los genes se expresan o se silencian según los eventos que nos suceden y la forma en la que los afrontamos. También sabemos que ciertas variaciones genéticas producidas por graves traumas -como la guerra- se heredan y se trasmiten durante varias generaciones.

Somos seres psicológicos que con nuestros pensamientos, emociones y actos vamos actuando sobre nuestro cuerpo y modulando nuestra psique. Cuando tenemos un resfriado nos desanimamos y cuando estamos preocupados solemos padecer achaques físicos. Pensamos, sentimos y actuamos y necesitamos un equilibrio entre estos tres aspectos. Tenemos una mente consciente que interpreta la realidad y una mente inconsciente que genera imágenes, fantasías y sueños.

La dimensión social es también indisoluble de la biológica y de la psicológica. Cuando nacemos vamos conformando nuestro cerebro a través de las múltiples interacciones con nuestro entorno, las respuestas de nuestros cuidadores crearán circuitos neuronales que nos marcarán para siempre. Cuendo estamos cómodos en nuestras relaciones y éstas son amplias y gratificantes,  gozamos de mayor salud física y psíquica. Cuando estamos aislados enfermamos, la soledad mata lentamente.

La dimensión espiritual corresponde a nuestra capacidad de vincularnos, de pertenecer a un sistema y de sentirnos en relación con lo que nos rodea. Pertenecemos, sentimos lealtades y rechazos, confiamos en la vida y en las redes de afectos a las que pertenecemos, nos relacionamos con lo transcendente y nos comprometemos  con nuestro proyecto vital.

Sólo atendiendo a estas cuatro dimensiones podemos tratar la salud y la enfermedad. El psicodrama permite un abordaje muy interesante de la patología psicosomática.

Nuestro cuerpo puede servir de vehículo de expresión a emociones, sentimientos que no se pueden expresar ni pensar de forma consciente. Las técnicas psicoterapéuticas permiten integrar estos contenidos y descargar al cuerpo de su expresión.

Los comentarios están cerrados.